martes, 16 de febrero de 2021

Cuando vuelvas a ir, usarás una talla más de ropa y por primera vez, te resignarás a las odiadas zapatillas en lugar de zapatos. No te importará ir con calcetas gruesas, con una bufanda chillona y abrigada que no combina muy bien con el abrigo. El viento será el mismo que hace llorar de frío; la indiferencia de los que esperan en el paradero la misma que recuerdas. Pero te alegrarás más que nunca en esas calles. 


 

Nunca había durado tanto un mes de enero. Pone 15 y se demora un momento mientras piensa si es verdad o si ya es otro febrero.

viernes, 5 de febrero de 2021


 

Por recomendación del oculista, hace una pausa cada veinte minutos, mira a unos cinco metros de distancia y parpadea. En los pocos segundos del descanso, descubre una cortina que baila con ese viento raro que baja por las tardes a pesar del calor. Descubre un patio lleno de niños, descubre una piscina improvisada. 


 

Deja la cubetera apoyada en el borde, para ir sacando hielos y agregarlos al jugo, por si sirviera de algo en esa tarde calurosa. Poco después, un golpe: la cubetera en el suelo, hacia abajo como las tostadas que caen siempre sobre el lado donde va la mermelada, y rodeada de agua.

Un par de gotas y nada más que un par de gotas de hielo derretido deben de haber sido suficientes para que el plástico perdiera el equilibro. A veces, cuando sale a la calle, se pregunta dónde están esas gotas, en qué cruce, en qué almacén, ¿en el botón del ascensor?, ¿en la manilla?.