domingo, 4 de abril de 2021
Se despierta temprano, a pesar de ser domingo. Se prepara un café y guarda en una bolsa la otra mitad en un termo, junto con la mitad de las tostadas y un jugo de naranja. Saca el auto del estacionamiento y se instala apenas a unos metros de la entrada, al lado de la plazuela con la fuente vacía. En la radio, el programa de música italiana de los años sesenta que quería escuchar desde que lo anunciaron; media hora de aire y de hojas que ya empiezan a ponerse amarillas. Y se vuelve a esconder, sin que lo vean.
domingo, 28 de marzo de 2021
La playa está vacía; ni un bote a la distancia en la mañana, nadie corriendo o caminando por la arena, nadie paseando a un perro. De las cabañas, sale humo de asado después de mediodía; salen risas y música de espaldas al oleaje.
Mañana partirán los que están aquí por unos días escapando del gris. La playa está en suspenso con un azul que cambia para nadie.
domingo, 7 de marzo de 2021
Vuelve al centro como si fuera
una aventura. Y es aventura y divertida, porque ahora en las veredas puede
comprar de todo; no solo libros pirateados sino también peinetas y cepillos,
tuercas y clavos, pañuelos y bufandas, velas, copias de cuadros
famosos que apenas se distinguen, máscaras de todos los colores, con mariposas
y angelitos para niños, con frases, con banderas. Se emociona al ver que siguen
abiertos los pasajes que se especializan en canastas importadas, zapatillas,
cajas pintadas o bolsas de regalo y cruza de lado a lado la plaza que trataba
de evitar por los predicadores. Después de un jugo fresco de naranja en el café
de siempre frente a la catedral, remata la tarde en el negocio de electrónicos,
donde compra la misma batería de todos los febreros para el reloj que no ha
vuelto a ponerse en casi un año.


